HACIA LA AGRICULTURA DEL FUTURO
Los agrónomos disponen de todo un arsenal tecnológico para
hacer frente al reto de alimentar a una humanidad que no para de crecer:
cultivo de protoplasmas, microinyección de fragmentos de ADN.
En los últimos 10 años se han trazado las estrategias
básicas para la manipulación genética de los vegetales. A principios de los
setenta, la regeneración de plantas a partir de protoplastos era un
procedimiento que só-
Lo se aplicaba en algunas especies, como el tabaco y la
zanahoria. Desde entonces, la mejora en las técnicas de cultivo de tejidos, y
el mayor conocimiento de los factoresque influyen en el desarrollo de células
vegetales, han ampliado notablemente el número de especies que pueden tratar,
incluidos los cereales arroz, maiz y trigo imposibles hasta hace de poco de
manipular in vitro.
El cultivo in vitro
proporciona a los investigadores la capacidad para aislar tejidos y células
indiviuales y hacer que crezcan fuera de las plantas de las que proceden. Un
cultivo de tejido de más de un centrímetro cúbico puede contener hasta un
millón de células casi idénticas, suceptible cada una de ellas de convertirse
en una planta completamente nueva. Esto ofrece al productor la posibilidad de
multiplicar por 100 la velocidad en la obtención de plantones.Utilizando las
técnicas tradicionales de cruzar una y otra vez variedades diferentes, un
agronomo puede necesitar hasta quince años para conseguir una nueva