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QUINCE FORMAS
DE ESCUCHAR , REALMENTE AL NIÑO
¿Alguna vez
has tratado de hablar con alguien que no te está escuchando, o
que no te da oportunidad de hablar?. Esto es frustrante y les pasa a los
niños todos los días. A ellos se les pide que escuchen cuando
les damos una instrucción, los dirigimos o los corregimos, pero
cuando ellos están hablando, en lugar de estar poniéndoles
atención, con frecuencia estamos esperando a que terminen para
decirles algo más.
Escuchar puede ser
la parte más importante de una conversación con los niños.
Es la oportunidad que tenemos de aprender acerca de ellos, y aun aprender
de ellos (algunas veces nos damos cuenta que ya conocen y muy bien algunas
cosas que estamos intentando decirles). Aunque poner atención a
las confusas historias de un niños de siete años nos exige
mucha paciencia, este esfuerzo nuestro es suficientemente compensado.
Nada ayuda mas a edificar una autoestima positiva que el saber que alguien
se interesa en lo que estamos diciendo.
A continuación
se enumeran algunos tips par hacer del escuchar un verdadero proceso el
doble de lo que hablas (mas de siete oraciones en fila constituye un conferencia).
Habla con los niños,
deja que fluya la conversación.
Se paciente, no trates
de sacar las palabras de la boca de los niños. No termines sus
oraciones cuando estén hablando.
Empieza a escuchar
desde temprano y nunca pares. Comunicarse con los niños es como
procurar estar siempre en forma para realizar un deporte en particular
(no se puede esperar ser un buen tensita sin mucha practica), el escuchar
y conversar con tus hijos funciona de la misma manera.
Cuando puedas, ve
a la cara de él cuando le hables o cuando lo escuches, hay que
hacer contacto visual.
Se una presencia pasiva,
siéntate cerca de donde juega, vean videos musicales juntos, léele
algo en voz alta, siéntate un ratito, a los pies de la cama del
niño cuando éste se esté disponiendo a dormir.
¿Estas enojado
(a)?, espera antes de abrir tu boca y hablar.
Has la pregunta adecuada,
empezar con la palabra porque siempre pone al que la escucha en actitud
defensiva; principalmente a los niños.
Deja que tu niño
opine situaciones que te involucran directamente a ti.
Piensa en lo que le
sucedió a tu hijo el día de ayer y elabora preguntas tales
como: ¿qué opinó el maestro de tu trabajo?, a que
jugaste en el patio de la escuela, etc.
Establece un tiempo
en tu agenda de trabajo en donde el niño sepa que puede contar
contigo, Padres que trabajan pueden considerar el hacerles una llamada
telefónica a media tarde, el niño se sentirá seguro
sabiendo que papá y mamá están pendientes de él.
Deja que tu niño
manifieste sus sentimientos, no reprimas las expresiones de tristeza o
enojo, aun cuando no sepas porque está molesto.
Retira el periódico,
apaga la televisión, detente si estas haciendo algún trabajo,
retira cualquier pensamiento y concéntrate en lo que tu hijo (a)
te está comunicando.
No corrijas siempre
los errores de pronunciación o de estructuración de lenguaje.
Escucha la parte fundamental de la historia.
Te sorprenderás
que tan poco tiempo dedican los padres a escuchar a sus hijos. Las investigaciones
reportan que los papás dedican alrededor de ocho minutos diariamente
en conversación con sus hijos. Las mamás que trabajan fuera
de casa, dedican 11 minutos al día de platica con sus hijos y las
mamás que se quedan en casa 30 minutos.
Consideren todo lo
arriba expuesto cuando su hijo venga y les diga: sabes mamá ¿te
digo algo?...
INFORMACIÓN PROPORCIONADA
POR EL CENTRO DE PSICODIAGNÓSTICO Y APOYO ACADÉMICO KOBAE.
S.C.
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